Un repaso de las principales innovaciones del mundo digital que han permitido mejorar el nivel de gobernanza de nuestra sociedad.

Autor: Christian A. Estay-Niculcar

connected world

Desde hace 50 años se dice que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), cambiarían la sociedad. Al inicio fueron cambios en métodos y procesos, y luego, desde un punto de vista más epistemológico, en la forma en cómo nos relacionamos y cómo se han delineado las relaciones.

La introducción de las TICs en las administraciones públicas surgió desde una motivación de mejora de los procesos técnicos (facilitadora de procesos). Con el tiempo, las capacidades de transformación política se han ido desarrollando de una forma complementaria a la técnica.

A continuación se comentan varios ámbitos en los que las TICs actúan como instrumentos  políticos re-definiendo las fronteras de los asuntos públicos:

  • e-government. El impacto de la tecnificación, computarización e informatización de los modos y formas de operación de lo público ha dado lugar a varios debates dentro de la esfera pública. Pero lo que inicialmente fue una mejora técnificada de los procesos y servicios públicos, con las redes sociales se transformó. Han surgido conceptos como gobierno abierto, datos abiertos, democracia participativa, e-vote y muchos otros términos, con el fin de poder sistematizar la ola de cambios que se estaban dando.Además, las redes sociales se han convertido en potentes medios para la acción política.
  • OpenData & OpenGov.Si algo ha definido mejor el rol de un estado ha sido la posibilidad de que los datos de un gobierno (o estado) sean de acceso y consulta pública. No es un tema menor, de hecho es un fenómeno más jurídico que técnico. Dejando de lado este debate, el dominio de discusión y de posibilidades que se abre ante la nueva relación digital entre gobierno y ciudadano, abre espacio a todo un análisis más complejo en lo conceptual que en lo técnico. Ahora no hablamos de modernizar o digitalizar un gobierno y conectar al ciudadano con computadores, redes, formularios  digitales o portales de servicios, sino de proponer servicios desde los ciudadanos y las personas que interactúan con un gobierno y un estado. Técnicamente todo se limita gestionar datos en formatos estandarizados, lo cual puede ser más sencillo de abordar que lo conceptual. Abrir (o aperturar) datos conceptualmente es abrir caminos donde la gestión pública puede ser llevada desde el ciudadano como gestor y como controlador, generando así el espacio de lo que se llama un gobierno abierto. Este término va más allá de un gobierno que está dispuesto a ser observado, sino que implica una responsabilidad cívica al estar monitoreando su acción sin tener que esperar a una elección para preocuparse por su desempeño.
  • Liderazgo. Se ha llegado a un momento de socialización digital donde todo ocurre digitalmente. Los mensajes viajan por medios digitales y las personas ya no caminan erguidos, sino cabizbajos mirando un teléfono inteligente. Las empresas están regulando el uso de teléfonos en reuniones para no distraerse. Las empresas deben adaptarse a los millenials y centennials, para reconocer su aporte y equilibrar culturas distintas para una co-existencia laboral sana. Por eso, el liderazgo en el mundo digital, es ahora un tema clave de supervivencia qué, curiosamente, no es algo a ser abordado 100% digitalmente. El liderazgo ahora es un nuevo espacio de gestión que, puede decirse, y siguiendo la Ley de Pareto, un 80% digitalmente para temas cotidianos o de baja conflictividad y un 20% en el cara-a-cara para temas claves y que requieren una gestión más cercana de lo humano.

El liderazgo en el mundo digital, es ahora un tema clave de supervivencia.

  • Transparencia. La transparencia es un término muy repetido últimamente. Socialmente la palabra tiene una connotación negativa, aunque en realidad es todo lo opuesto. Pero así como las tecnologías computacionales, electrónicas e informáticas han permitido permear y difuminar la difícil barrera entre clientes y empresas y entre ciudadanos y gobiernos, es cierto que “la malicia” humana genera impedimentos para la transparencia. La búsqueda de la transparencia no es tecnológica, sino que necesariamente parte de los propios valores de las personas.
  • BigData. Gracias a los avances en el almacenamiento de datos, se han podido almacenar cada vez en mayores proporciones. Ahora mismo, los datos digitalizados han hecho emerger los viejos retos de buscar información de forma rápida, eficiencia, certera y segura. BigData ha surgido como la tecnología que posibilita la búsqueda de millones de datos distribuidos en muchos sitios de almacenamiento. La posibilidad de encontrar patrones, vincular datos entre varios sitios, y extrapolar tendencias ha permitido abrir todo un espacio de posiblidades al análisis de datos para la acción política.

Esta entrada es la adaptación de un artículo originalmente publicado en el Blog Pasión por la Innovación de Christian A. Estay-Nicular.

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